–s. XVI
Las tierras de los pueblos originarios
Mucho antes de la llegada de los españoles, las vastas tierras que hoy son Argentina fueron hogar, durante miles de años, de numerosos pueblos originarios. Nunca fue una “tierra vacía esperando ser descubierta”.
Culturas sedentarias del norte y el oeste
En el noroeste andino, pueblos como los diaguitas (calchaquíes) practicaban la agricultura de riego, cultivaban maíz y crearon cerámica finamente pintada y poblados de piedra. Tocados por el extremo sur del Imperio inca, tenían sociedades organizadas.
En los bosques húmedos y las grandes cuencas fluviales del noreste, los guaraníes vivían de la agricultura y la pesca, con su propia lengua y un rico mundo de mitos.
Pueblos de las llanuras y del sur
Desde la Pampa central hasta la Patagonia, los querandíes, ranqueles, los mapuches (que luego avanzaron hacia el este desde el lado andino) y los tehuelches del sur construyeron sociedades basadas en la caza, la recolección y el desplazamiento. Al adoptar el caballo traído por los europeos, se volvieron jinetes que recorrían las llanuras con libertad.
Cada uno era un pueblo independiente con su propia lengua, creencias y redes de intercambio. Sin esta “mirada originaria”, no se puede comprender con honestidad la historia de conquista y construcción nacional que siguió.
Términos clave
- Diaguita
- Pueblo agricultor del noroeste, célebre por el riego y la cerámica.
- Guaraní
- Pueblo originario de los bosques y ríos del noreste.
- Mapuche / Tehuelche
- Pueblos móviles y jinetes de la Pampa y la Patagonia.
Hace mucho tiempo, muchos pueblos originarios vivían en esta tierra.
En el norte había gente que cultivaba la tierra; en las llanuras del sur, gente que cazaba y se trasladaba de un lugar a otro. Mucho antes de que llegaran los europeos, aquí ya existía un mundo de personas.
Términos clave
- Pueblos originarios
- La gente que vivía primero en la tierra.
- Pampa
- La gran llanura del centro de Argentina.